Una gestión pública aumentada por Inteligencia Artificial.

Una gestión pública aumentada por Inteligencia Artificial.

Colombia acaba de plantearse una meta mucho más ambiciosa que digitalizar el Estado, es convertirse en el primer país de América Latina nativo en inteligencia artificial. Este fue el anuncio que hizo, la semana pasada, el Presidente Abelardo de la Espriella junto a David Vélez fundador de NuBank.

Esto nos lleva a una conversación más profunda. Porque en materia de gestión pública ya no es solamente lograr que los funcionarios usen la IA como usan ChatGPT.

Con esta meta robusta, compleja pero no imposible, el Estado pretende incorporar inteligencia artificial en la forma como planea, decide, ejecuta, controla y presta sus servicios al ciudadano.

¿Qué tal un Estado que analice miles de contratos y actos administrativos para identificar riesgos antes de que se materialicen?

La inteligencia artificial puede ayudarnos a analizar grandes volúmenes de información, encontrar patrones, identificar inconsistencias y generar alertas tempranas que permitan anticiparnos a riesgos administrativos, jurídicos, financieros o contractuales.

Lo que sucede comúnmente, es que cuando hablamos de IA en la gestión pública, muchas veces pensamos en que se trata solo de automatizar tareas o generar documentos.

Pero el verdadero alcance puede ser mucho mayor.

Por ejemplo, en áreas como la atención al ciudadano, el apoyo de la IA puede permitirnos identificar necesidades recurrentes, organizar solicitudes y comprender mejor cada demanda.

Que se pueda trabajar la memoria institucional con inteligencia, significa que todos esos informes, decisiones, conceptos y proyectos que todos los días generamos, y que muchas veces terminan dispersos en diferentes sistemas y archivos; por el contrario, nos ayuden a tomar decisiones basadas en lo que ya hicimos, en los resultados obtuvimos, en lo que aprendimos y podamos determinar rápidamente cómo mejoramos, y todo esto con la IA.

Y es que el verdadero salto no está en tener funcionarios usando IA, como les decía.

Está en construir instituciones capaces de utilizar datos, conocimiento y la inteligencia artificial para anticipar, decidir y gestionar mejor.

Pero el gran reto, será el cambio del chip de todo el Estado, porque no está nada fácil convencer a todos los funcionarios y servidores públicos que construir una gestión pública aumentada por inteligencia artificial no amerita perder el criterio humano, la transparencia y la responsabilidad sobre las decisiones

Deja una respuesta